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miércoles, 21 de octubre de 2009

El que cumple las normas tambien sufre...









Estimados lectores:

El siguiente texto no es mío, ha aparecido publicado en "El Correo" pero me ha parecido buena idea incluirlo en mi blog. Ésta vez hablamos de una sin razón por parte de las instituciones y una denuncia hacia los agentes de tráfico y su chulería prepotente que tanto asco da.


«Si todos cumplimos las normas, la ciudad se convierte en un caos»

Paco de la Fuente es un crack . No es piloto de Fórmula 1 ni un recordman de velocidad, sino todo lo contrario. Se trata de un bilbaino que ha decidido protestar contra los límites de velocidad precisamente cumpliendo las normas . De esa forma pretende demostrar que si todo el mundo cumpliese con los límites de velocidad, la ciudad se convertiría en un caos.

Si en una calle está señalizada con 30 kilómetros por hora de velocidad máxima, Paco va a 20 o 25 kilómetros por hora. No olvidemos que lo legal es circular hasta a un 50% menos de la velocidad máxima permitida .

Lo curioso del caso, es que la policía ha llegado a pararle por cumplir las normas. Según cuenta al Correo Digital, hace unos días dejó a su hija a las 8.15 de la mañana en el colegio. Decidió volver por la carretera del Campo Volantín, que al parecer está limitada a 30 kilómetros por hora. Cuando circulaba entre 20 y 25 km/h, la patrulla de la Policía Local que viajaba detrás de el le ordenó que se parase en poco más adelante…


Al parecer los agentes le preguntaron porqué iba tan lento, y cuando el le contestó que en la señal ponía 30 km/h se enfadaron y le ordenaron parar. Una vez que lo pararon, los agentes le aconsejaron que fuese más rápido . Paco, ni corto ni perezoso les preguntó: “¿Me está usted incitando a que no respete las señales?”.

Esto parece ser que fue la gota que colmó el vaso, que los agentes le amenazaron diciendole que le iban a multar por cualquier irregularidad que encontrasen en su documentación . Pero Paco tenía todo el orden, asi que se fue de rositas.

Paco ha demostrado algo que ya sabíamos, pero que muy pocos se atreven a intentar demostrar. No vivo en Bilbao como Paco, sino que vivo en Madrid. Os puedo asegurar que a 50 km/h por el Paseo de la Castellana, hasta los autobuses te pitan.

Muchas veces, cuando los guardias están regulando el tráfico, te empiezan a pitar y a dar indicaciones para que te apures y agilices el tráfico. Probad alguna vez a ver a cuanto estás circulando y verás que la mayoría de las veces te están obligando a superar los límites de velocidad.


Fuente: http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20091016/vizcaya/todos-cumplimos-normas-bilbao-20091016.html

jueves, 15 de octubre de 2009

La invasión de moda


Supongo que se habrán fijado además de sufrirlo. Los todoterreno están de moda en las ciudades. Esos enormes trastos invaden las calles de la masificada ciudad jodiendo un poco más el tráfico por su volumen, jodiendo las pocas plazas de aparcamiento que hay en las calles por su envergadura, jodiendo los coches que tienen la desgracia de aparcar delante o detrás de ellos y jodiendo un poco más el medioambiente por su consumo.

Así es, el que necesita ir al campo o por caminos por su trabajo o hobby necesita un 4x4 y eso es loable y está perfectamente justificado. Pero en Madrid hay matriculadas 300.000 jodiendas de estas y subiendo. Está de moda y están erróneamente considerados “seguros”.

Dejando de lado a la persona que por su trabajo, afición, deficiencias físicas o exceso de altura; os voy a explicar quiénes son los conductores de estos innecesarios vehículos:

1- Los prepotentes: se ven en altura, dominio, peso y volumen intimidatorio para poder ejercer su dictatorial presencia en calles y carreteras.

2- El jefazo, todos tienen uno ahora

3- El que simplemente lo compra porque “todo el mundo tiene uno”

4- Las mujeres que tienen que ir a recoger a sus hijos al colegio, en la ciudad, un peligroso camino desde sus poblaciones satélite de gente acomodada.

Ahora, desde un análisis psicosocial, os explicaré las razones de cada uno:

En el primer caso. Son unos indeseables y lo hacen así por su falta de respeto hacia los demás. Un claro ejemplo de personalidad retraída y atormentada por evidentes traumas que le impulsan a quedar siempre por “encima de los demás”

En el segundo caso y tercero, incluyo a todo aquel que tiene miedo a sufrir un accidente de tráfico… Vamos a ver, un cacharro de estos no va a evitar un accidente, lo tienes que evitar tú. Tú tienes que ser el que conduce con seguridad por tu dominio, experiencia y destreza al volante. El todoterreno ofrece una falta de seguridad muy peligrosa:

Por su peso, necesitan mucho más espacio para frenar y por su diseño, son inestables en trazados virados, ¡y van a 160Km/h por la autopista!

Sólo ofrecen un poco más de seguridad a baja velocidad, en ciudad, pero ocasionan graves daños al vehículo contra el que colisionan y la muerte a un peatón, ya que por su altura, impactan contra la cadera del peatón destrozándole órganos vitales.

En el tercer caso lo vemos claro, el sujeto se compra un todoterreno porque está de moda y desde ésta primavera, ¡se lo compran de color BLANCO-taxi! para que se vea un poquito más...

El cuarto caso es como el segundo y tercero pero más jodido…

Volvemos a ver que TRAFICO no se preocupa por la seguridad. ¿La licencia B1 de coche turismo capacita a una persona a llevar esos monstruos?, ¿de verdad lo cree Ud. Así?

Me remito a mi BLOG del 24/09 “No es lo mismo ser timonel que patrón, menos todavía capitán”

En fín, que sigan consumiendo 14 litros, gastándose 300€ en cada rueda y comiéndose atasco tras atasco que yo seguiré en mi “insegura” moto pasando entre ellos en los atascos con un tiempo estimado en cada recorrido de no más de 10 minutos en Madrid.

lunes, 5 de octubre de 2009

¿Señalización vial invisible?



A menudo veo “pasar por alto” las marcas viales. ¿Acaso el blanco de la marca vial no contrasta lo suficiente sobre el negro asfalto?.
Tal vez se desvanecen y se tornan invisibles a través de un parabrisas, o tal vez la gente piense que solo son señales informativas a las que no hay que tomar muy enserio.

La cuestión es que poca gente las respeta. Lo que sí que creo, es que la delimitación de carriles no se respeta por falta de atención en carretera y falta de habilidad en ciudad.
No llego a comprender cómo hay gente que llega a circular entre dos carriles por carretera cuando éstos miden 3,5m de ancho ¡casi el doble de anchura de un turismo!.

En ciudad, cuanto más atasco hay, los coches se pegan más unos a otros por los costados en una pugna por cortar el paso al vecino y posicionarse un poco mejor para salir del atasco antes… ¡ridículo, así solo se empeoran las cosas!

El Servei Català de Trànsit (SCT) está estudiando la posibilidad de estrechar los carriles de algunas vías para que los conductores moderen la velocidad. "La anchura te ayuda a mantener la velocidad" también se ganaría "más arcén" para circular en situaciones de emergencias o para instalar nuevos carriles bus y vehículos de alta ocupación.

En ciudad, un carril moto/bici como tienen ya en Barcelona, sería posible acortado sólo 20cm de cada carril de 3m en las calles de tres carriles. Un carril de 2,80m es más que suficiente para circular por ciudad y el que no lo entienda así, no está preparado para conducir.

Recuerdo que una de las pruebas de la licencia de motocicleta, es circular por una plancha unos pocos centímetros más ancha que las ruedas…

jueves, 1 de octubre de 2009

Las manitas en el volante


Si tiene algo de ventaja la moto sobre el coche es la posición elevada de conducción, gracias a ello podemos observar el tráfico y prever tres pasos por delante los acontecimientos. Esa posición también nos permite observar, porque hay que observar, a los ocupantes de los coches y lo que hacen para tomar decisiones: ¿es seguro adelantarlo?, ¿este tío va concentrado o despistado?

Persiste hoy en día la estúpida, rancia y trasnochada posición de conducción con una mano en el volante y la otra apoyada sobre el hueco de la ventanilla abierta. Los hay que hasta la mantiene en curvas cerradas o rotondas para demostrar al resto su falta de respeto y su estupidez. Esta gente no se entera que esa "moda" está trasnochada y lo único que demuestra es una falta enorme de seguridad, conducción y personalidad.

Luego están los que hablando con otro ocupante de su vehículo, gesticula con las manos, soltando el volante. ¡Pero hombre!, que no está en el teatro, puede hablar con sus compañeros de viaje siempre que siga manteniendo la concentración, VISTA AL FRENTE SIEMPRE a excepción de pequeños registros a los espejos y JAMÁS soltar el volante.

Vamos empeorando con los que aprovechan para acicalarse ciertos orificios, síntoma de aburrimiento y falta de atención, amén de una guarrería. Los hay que los proyectan fuera del vehículo, los que lo untan por algún lado y los que lo fagocitan. A pocos he visto utilizar un pañuelo.
Pero la nueva tendencia y la peor de todas, son los que aprovechan el atasco para hablar por teléfono, leer, maquillarse e incluso, manejar un ordenador…

¿Qué te crees mentecato?, esa pequeña fracción de tiempo es suficiente para que empotres tu coche contra el que te precede. De hecho el 90% de los alcances en ciudad son por despiste. Y es lógico, en 30-70cm de distancia entre coche y coche la capacidad de reacción es de décimas de segundo. Así que alguien la jode y provoca un tapón de kilómetros que los demás debemos sufrir por su estupidez. Eso si no hay que lamentar otros daños…

ATENCIÓN CONDUCTOR, UN POQUITO DE ATENCIÓN!!!

jueves, 24 de septiembre de 2009

No es lo mismo ser timonel que Patrón, menos todavía Capitán


Como nos dicen las últimas encuestas de siniestralidad de tráfico, las motocicletas continúan sufriendo más siniestros que los automóviles en media comparativa, pero el 80% de estos siniestros son producidos por un tercero, un automóvil.

La motocicleta te obliga a ir pendiente de la conducción, sin distracciones, en alerta continua al tráfico, estado de la carretera y condiciones climatológicas. El conductor de motocicleta analiza en su cerebro su estado inmediato, las posibilidades de la acción a realizar con varias alternativas de realizar la maniobra y vías de escape por si éstas se truncan. Analizamos el comportamiento de los vehículos y prevemos sus posibles maniobras, ya que nuestra seguridad está en juego.

El conductor de automóvil, en la mayoría de los casos y estoy harto de verlo, va distraído o poco concentrado en la conducción. Hablan por el teléfono móvil, hablan con otras personas del vehículo, escuchan música o fuman. Algunos, incluso los he visto maquillarse o leer el periódico mientras avanzan al “tran-tran” en un atasco. Así les pasa, a la que uno frena se ocasionan alcances, se pasan su salida y ejercen un giro peligroso para corregir su rumbo o se saltan los semáforos, cedas y stop. ¡Ahí está el peligro del motero!. Y no hablemos de olvidar poner el intermitente, las luces en los túneles y hasta cerrar la tapa del depósito después de repostar, ¡van empanados y son un peligro!

En mi caso, como conductor de motocicleta, obtuve la licencia de ciclomotor de 50cc (6CV) con 14 años. Con 16 años hice un examen teórico (el mismo que el de coche) y obtuve la licencia para motos de hasta 75cc (14CV). Con 21 años hice un examen práctico que me permitía conducir motocicletas de hasta 250cc (42CV) y después de dos años de experiencia, puedes conducir cilindradas mayores. Ahora quieren hacer otra licencia intermedia de 500cc.

Esa experiencia hace del motero un experto del vehículo que conduce, ya que pasa por todas las fases de aprendizaje.

En el mundo del automóvil, un mentecato con 18 años puede aprobar la licencia conducir automóviles y optar a conducir un monstruo tipo Audi Q7 de 3.000cc, 233CV y 2.300Kgr de peso. Tal vez conduzca un Ford Focus de 120CV, en todo caso, es un peligro dejar en manos de un incapacitado semejante máquina.

Si tantos jóvenes mueren al volante, crea una licencia intermedia de vehículos limitados a 80CV y cuando demuestren pericia sin multas y siniestros durante dos años, otórgales la licencia completa. Como nos hacen a los moteros y que funciona bien.

Que si un imbécil en una moto se mata a 210Km/h es problema suyo, pero un coche ocasiona problemas a los demás por su masa, peso y velocidad.

También estaría bien otra licencia intermedia hasta vehículos de 120CV y 2.000Kgr de peso. Porque, ¿cómo un señor puede pasar de un Seat Ibiza a un todoterreno mastodóntico?. No es lo mismo. Son vehículos que ofrecen una falsa seguridad por su tamaño, pero eso mismo los hace muy peligrosos. Son torpes, inestables e imparables en un corto tramo de frenada de emergencia por su peso. Esa masa a esa velocidad es un misil que impacta sin piedad contra ti.

Para rizar el rizo, al conductor de coche se le permite circular con una motocicleta de 125cc sin ningún tipo de prueba de aptitud… ¿Cómo quieres que no haya siniestros de motocicleta?

Les voy a hacer reflexionar con otro ejemplo, de embarcaciones marítimas.

Señores, después del “titulín” que me permitía llevar embarcaciones de 6 metros de eslora, se puede obtener el PER, para patronear embarcaciones de hasta 8 metros de eslora si son de vela y hasta 7,5 metros de eslora si son de motor, con la potencia de motor adecuada a la misma, siempre que la embarcación no se aleje más de 5 millas de la costa. Luego el de Patrón de Yate y por último el de Capitán, capacitando en secuencia progresiva a barcos más grandes, potentes y pesados.

¿Usted estaría de acuerdo en que llevara un Petrolero de 400 metros de eslora con 15.000 toneladas de petróleo por el mundo sin estar capacitado para ello?

Entonces, ¿porqué lo hacemos con los coches?

jueves, 17 de septiembre de 2009

Los intermitentes, ese gran desconocido.


Este tema da para mucho y no sé muy bien cómo resumirlo.

En la mayoría de los casos no se utilizan y cuando se hace uso de ellos, se hace mal.

De todos es conocido y sufrido las siguientes situaciones:

- El vehículo que le precede decide cambiar de carril y: “¡qué gran esfuerzo activar el intermitente!, total, para un pequeño cambio de carril, hago demasiados al día y los demás tampoco lo hacen” –piensa el mentecato ajeno a la consecuencia que le puede producir el que le arrolle un camión, derribe una motocicleta, choque contra otro vehículo o en el mejor de los casos, monte un “pollo” de tráfico donde los demás nos acordamos de su madre. En éste último caso, el mentecato hará oídos sordos y se auto convencerá de que los demás somos subnormales y no sabemos conducir.

- Vehículo que al poner el intermitente, inmediatamente ejecuta el cambio de carril. “Si me he señalizado, ya tengo la prioridad de ejecutar mi acción” –piensa la mentecata. Vamos a ver, se trata de avisar al resto de conductores de tu acción con una antelación para que el resto de implicados nos podamos adaptar a la acción, y si no podemos, no lo hagas. Eso no te da derecho a empujar, quemar pastillas de freno y palpitar los corazones de los que circulamos a tu lado.

- “Voy a poner el intermitente, ¡que buen conductor soy!”, eso está bien si lo quitas al terminar tu acción. Pero el empanado lo deja puesto hasta que retira las llaves del contacto, produciendo un caos bíblico. Que luego ese señor no se extrañe de que le piten otros coches “tuning”, va a su rollo, iluminando las calles con luces estridentes sin sentido.

- El taxista es el más fiable, nunca los pone. La bombilla tiene una vida útil de 1.357.000 pulsos de corriente y ese es un término finito que se traduce en cambiar la bombilla algún día, con su consiguiente gasto.

Yo como motero he comprobado que en ciudad es poco fiable que me señalice, si pueden me arrasan, en Madrid rige la ley del más cabrón…

Lo que sí me funciona es señalizarme con los brazos. De esta manera me respetan mucho más. Creo que como no entienden lo que comunico, pero al hacerlo con firmeza y determinación se reducen ante la duda de que pertenezca a un cuerpo de la seguridad vial…

Nada más lejos de la realidad, hago las señales corporales que había antes de las luminosas y continúan en activo. Pero parecen más convincentes.

Nueva cuestión: Ante la imagen que se muestra, el vehículo que le precede, ¿qué trata de señalizarle?

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Las rotondas no son un elemento ornamental


Para los que recibimos una licencia de conducir impresa en una cartulina rosa, las rotondas son un elemento extraño que comenzó a invadir las ciudades comenzando por los extrarradios y terminando por extenderse por el resto de la ciudad y carreteras.

¿Alguien ha recibido una nota informativa o ha visto algún anuncio de la DGT donde se explique cómo funciona una rotonda?.

Que yo sepa, nadie.

A priori su funcionamiento es sencillo y no cabe duda que sea una solución buena para mejorar la fluidez del tráfico y la seguridad frente a un cruce de vías. Pero eso si se utiliza bien, cosa que no ocurre en la mayoría de los casos.

Lo que para mí y tal vez para usted es obvio, no significa que lo sea para todo el mundo.

No es de extrañar, como he comprobado en varias ocasiones, que un conductor de edad avanzada se detenga dentro de la rotonda para ceder el paso al que se incorpora. Ese señor, mientras le digan lo contrario, cederá el paso al vehículo que le viene por su derecha siguiendo las normas de tráfico que aprendió. Lo hace mal, pero nadie le ha informado de la excepción a la regla en el funcionamiento de la rotonda.

Alguno pensará: “es que la gente mayor…”, pues no se crea que los demás lo hacen bien. Poca gente sabe circular por una rotonda o lo hace mal. A poco que haya un tráfico denso las rotondas se convierten en un embudo de caos y atasco donde rige la ley del más fuerte entre unos cuantos y miedo e inseguridad entre otros. Estos últimos sufren el estrés de entrar al caos que tiene enfrente coaccionados por las pitadas e insultos de los que están detrás de ellos. En consecuencia, se incorporan mal, atascan y se pone en peligro tanto su seguridad como la del resto de implicados.

Lo he observado muchas veces y la poca gente que circula bien por una rotonda acaba desesperada al verse rodeada de una vorágine de ineptos que le cierran el paso indiscriminadamente.

Las autoridades no se han molestado en formar a sus ciudadanos en estas nuevas normas de tráfico. Eso sí, la rotonda es un buen pelotazo para las arcas de los ayuntamientos y sus allegados, ya que pueden facturar al estado 60.000€ en un monigote horroroso que adorna la rotonda. ¿Y quién ha sido el artista de esa revelación artística?, pues el hijo del primo del que regenta la alcaldía de ese municipio, que aparte de primo político, primo porque solo huele 1000€ en pago a su demoniaco servicio. El resto del dinero y de todos es sabido, se queda invertido en marisquerías, concesionarios de coches de lujo y prostíbulos… Bueno, también en bolsos y joyas que los indeseables regalan a sus mujeres para silenciar preguntas incómodas.

Con los presupuestos que se manejan en la obra civil, no estaría de más destinar un 1% a la información del ciudadano sobre la intención y objetivos que se pretenden conseguir con las obras que se acometen en su municipio. No me refiero al BOE, sino a un medio de masas o personalizado para asegurar su recepción.

Para terminar, le reto a que acierte el siguiente caso teórico de tráfico que se observa en la imagen que adjunto:

¿Cuáles de los vehículos hacen bien la rotonda y cuales mal?, responda por el código de colores. La respuesta, se la doy dentro de unos días.